El Monseñor que se enojó con la Iglesia Católica porque no lo hicieron Obispo de Managua, renunció y se convirtió en Pastor Evangélico, contrajo matrimonio y tuvo varios hijos.

En la Managua de los años 50, cuando el cura párroco de la Iglesia de Santa Ana —ubicada en la calle de El Triunfo, al noroeste de la ciudad— necesitaba fondos para su construcción, se hizo famoso un anuncio radial que repetía sin descanso: «Dé su óbolo para la construcción del templo de Santa Ana… y se le abrirán las puertas del cielo».
Este sacerdote se llamó Donaldo Chávez Núñez y escaló hasta llegar a Monseñor y Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua. Fue muy amigo del general Anastasio Somoza Debayle y de Luis Somoza Debayle.
Cuando falleció el Obispo de Managua, Alejandro González y Robleto, el 18 de junio de 1968, surgieron tres candidatos para ocupar el cargo de Obispo de Managua: Monseñor León Pallais Godoy, Mons. Miguel Obando y Bravo y Mons. Donaldo Chávez Núñez, quien aseguraba que era seguro su nombramiento de Arzobispo de Managua.
Mons. León Pallais Godoy fue eliminado por ser primo de los hermanos Somoza Debayle. Mons. Donaldo Chávez Núñez fue eliminado por somocista, y el cargo recayó en Mons. Miguel Obando y Bravo.
El nombramiento de Obando y Bravo fue protestado por Donaldo Chávez Núñez, alegando que él tenía más méritos. Su actitud terminó de eliminarlo.
El 16 de febrero de 1970 Mons. Donaldo Chávez Núñez presentó su renuncia como obispo, renunció a su investidura de Monseñor, renunció a su condición de sacerdote católico y se alejó de la iglesia.
Pasado un tiempo fue ordenado Pastor Evangélico y contrajo matrimonio con Francis Martínez, una joven originaria de Estelí, 30 años menor que Donaldo Chávez. Fue su esposa por más de 20 años y madre de sus dos hijos. Donaldo Chávez Núñez falleció en Managua el 9 de mayo de 2000.

