HÉROE NACIONAL QUE VIVE EN EL CORAZÓN Y EN LA HISTORIA

El 16 de febrero de 1991, hace 35 años, cayó fulminado por dos balas magnicidas, disparadas a traición, por la espalda, al Cnel. Enrique Bermúdez Varela «Comandante 380», el líder militar indiscutible de la Resistencia Nicaragüense, La Contra, único movimiento guerrillero democrático que existió en todo el Continente Americano en el siglo XX, luchando durante una década contra el totalitarismo radical.
El coronel Bermúdez utilizaba como nombre de guerra el seudónimo de «Comandante 380», en honor a sus años juveniles en la Academia Militar de Nicaragua, donde le correspondió ser el Caballero Cadete número 380 de la VII Promoción, Clase 1948-1952 Nacional de Nicaragua para estudiar ingeniería en la legendaria Escuela Militar Agujas Negras de Brasil, y recibió su título de Ingeniero de manos del Presidente brasileño Dr. Juscelino Kubitschek, creador de la nueva capital, Brasilia, que sustituyó a la antigua capital Río de Janeiro. La ceremonia tuvo lugar en Brasilia en enero de 1957.
El domingo 15 de febrero de 2026, se ofició una misa en memoria del Cnel. (Inf.) Enrique Bermúdez Varela, Comandante 380, al cumplirse 35 años de su asesinato a traición en Managua. El acto religioso se ofició en la Iglesia San Michael de Miami.

Al momento de sufrir el alevoso atentado de sus asesinos, el Comandante 380 se encontraba en Nicaragua haciendo legítimos reclamos de propiedades usurpadas por los sandinistas, acorde con los tratados de paz firmados en 1989 que culminaron con las elecciones en las que resultó triunfante la candidata de la Unión Nacional Opositora, Violeta Chamorro, y fue durante su administración como Presidenta de la República que los asesinos cometieron el magnicidio.
Bermúdez dedicó diez años de su vida a dirigir con éxito la guerra de La Contra que puso de rodillas al régimen sandinista, obligándolo a elecciones libres.

Tras las elecciones de 1990, el Cnel. Bermúdez entregó la jefatura de La Contra y se retiró a Miami. Fue firmada la paz, se realizaron las elecciones que dieron el triunfo a Violeta Barrios de Chamorro, la OEA desarmó a los Contras y el Comandante 380 regresó a Nicaragua por sus asuntos personales, pero entonces fueron muchos los excombatientes de la Resistencia Nicaragüense que se le acercaron con quejas y lamentos de las injusticias, atropellos y asesinatos que los sandinistas cometían contra ellos, y los incumplimientos del gobierno de Violeta Chamorro, que debía su presidencia a la lucha de Los Contras, fueron las causas por las que le pidieron al Comandante 380 que bajo su jefatura y dirección creara una organización para la defensa de los excombatientes de La Contra y sus familiares.

El Comandante 380 aceptó en principio el nuevo apostolado, consciente de lo que simbolizaba su persona. Los sandinistas vieron en el surgimiento de aquella organización a un grupo con capacidad política y militar, con una causa justa, mística y espíritu de cuerpo, que se tornaría en la mayor amenaza a su poder e intereses detrás del gobierno de la Presidenta Chamorro, que ya estaba dominado y en contubernio con los sandinistas.

Eso determinó que sus enemigos le mandaran a asesinar cuando salía sin armas, sin ningún acompañante ni custodio del Hotel Intercontinental Managua (hoy Crowne Plaza), en cuyo estacionamiento acechaba el asesino a sueldo armado con una pistola rusa silenciosa especial para asesinatos políticos, disparándole dos balazos por la espalda, que penetraron detrás de la cabeza.
El magnicidio nunca fue investigado en Nicaragua por el gobierno de Violeta Chamorro, ni por los siguientes gobiernos. Los criminales, perfectamente identificados, permanecen impunes 35 años después, todavía en este 2026.
El cadáver del Cnel. Enrique Bermúdez Varela fue trasladado a Miami donde el gobierno del Condado Miami-Dade ordenó se practicara la autopsia científicamente formal, porque la autopsia escrita por los médicos sandinistas fue un mamotreto irreverente y politizado.
Después de un multitudinario funeral, sus restos descansan en el Caballero Rivero Woodlawn Cemetery, 11655 SW 117th Ave., Miami, FL 33186, cobijado por una Bandera Nacional de Nicaragua en el mármol de su mausoleo.

El pueblo nicaragüense recobró su libertad y su paz, que se perdieron en 17 años de gobiernos de derecha pletóricos de corrupción y en criminal contubernio con los sandinistas, desperdiciando la lucha y el sacrificio del Cnel. Enrique Bermúdez Varela, Comandante 380 y su ejército de Contras de la Resistencia Nicaragüense.

El pueblo nicaragüense sigue honrando con gratitud la memoria del Comandante 380 y a lo largo de todos los meses del año visita su mausoleo en el cementerio de Miami.
En 2014 se bautizó un largo tramo de la West Flagler Street, una de las principales calles de Miami, con el nombre de «Coronel Enrique Bermúdez Varela Street», designado por una resolución unánime de la Comisión del Condado Miami-Dade.
¡Honor y Gloria al Coronel Enrique Bermúdez Varela, Comandante 380, combatiente por la libertad de Nicaragua y a su Ejército de Contras!


