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De1928 a 1932: Siete Marines fueron asesinados por Guardias Nacionales

by len2020
2 de mayo de 2026
in Estrella, Nicaragua
0

Quilalí, nombre proveniente del náhuatl: Killalli o Valle de Panlío de los Cinco Ríos es un municipio del departamento de Nueva Segovia. Fue fundado en el año de 1920. Es pueblo pequeño, pero hermoso, con atractivos increíbles, con gente amable y empática, pero en 1932, en Quilalí ocurrió una sublevación de soldados de la Guardia Nacional de Nicaragua que puso en peligro de muerte al Sub Teniente Joseph K. Robert, sargento de la Infantería de Marina de los Estados Unidos.

Nicaragua en la Historia

1932: Sublevación de Guardias Nacionales en Quilalí
1932: En Tnte. González dio muerte al Tnte. Schmierer

ED-600-Abril-2026.- Esta historia es un resumen del capítulo catorce (14) del Tomo Uno del libro «Historia de la Guardia Nacional de Nicaragua», del autor Nicolás López Maltez, disponible en Amazon

Agentes del Gral. Sandino en Quilalí organizaron la sublevación de Guardias Nacionales en el Cuartel de Quilalí. El plan era matar al oficial norteamericano, presionar a todo el destacamento para sublevarse, llevarse todas las armas y pertrechos, y unirse a las columnas rebeldes de Sandino. Tres Guardias Nacionales dirigieron la conjura: un Sargento G.N. de apellido García, un Cabo G.N. de apellido Cornejo y un Raso G.N. que el informe oficial mantiene totalmente anónimo.

Quilalí era el puesto más aislado y distante de Nueva Segovia y se encontraba en el corazón de un territorio montañoso, entre Nueva Segovia y Jinotega, donde tenían fuerte presencia las columnas rebeldes. El cuartel estaba a cierta distancia del pueblo de Quilalí.

La noche del 10 de abril de 1932, el Sgto. García invitó a su oficial comandante de Quilalí, Subteniente Joseph K. Roberts, G.N., a visitar a unos amigos residentes en el pueblo de Quilalí. Roberts era el único oficial de ese comando y el único norteamericano. El Subteniente Roberts aceptó la invitación del Sargento García, quien tenía un excelente expediente y era un calificado artillero. Ambos se dirigieron a Quilalí.

El Sargento iba armado con un rifle automático Browning (BAR). Cuando ambos bajaban una pendiente, Roberts advirtió que el Cabo Cornejo, encargado de la armería del comando, y un Raso venían detrás de ellos a cierta distancia, pero notó que ambos estaban armados con ametralladoras Thompson.

El encantador valle de San Isidro, es un paraíso para la agricultura y el turismo. Ahí se levanta esta pequeña ciudad de gente trabajadora y empática, que disfruta de un grato clima primaveral, sin embargo, en 1932 ocurrió el asesinato de un comandante norteamericano a manos de un oficial nicaragüense.

En su testimonio posterior, Roberts dijo que le parecía extraño ver a los dos Guardias armados de esa forma, dirigirse al pueblo sin que él les hubiese dado licencia para salir del cuartel. El Sargento García lo calmó y continuaron.

Todo parece indicar que García le dijo —o le prometió— algo a Roberts que harían en la casa de esos amigos en Quilalí, lo que interesó mucho al norteamericano hasta el punto de continuar, a pesar de lo extraño que le pareció ver a los dos Guardias armados fuera del cuartel sin su permiso, según testificó después. Al parecer se trataba de presentarle a unas «señoritas».

Llegaron a la casa de los amigos del Sgto. García —el informe oficial no menciona ningún nombre de esos amigos—, y el dueño de la casa le dijo que tendrían que ir a otra casa a la salida de Quilalí. En su testimonio, Roberts dijo: «Entré en mayores sospechas cuando el individuo de la casa le pidió que le acompañara a la salida del pueblo. Para entonces el Sargento García había desaparecido».

El informe señala que «los tres Guardias se habían escondido», sugiriendo que le tenían preparada una emboscada a la salida del pueblo, sin mencionar en qué se basa esta sospecha, y continúa diciendo: «Roberts se alarmó y volvió al cuartel, frustrando la rebelión, pues los planes de los complotados eran asesinar al Subteniente Roberts, luego regresar al cuartel y continuar el motín, influyendo en el ánimo de todos los alistados para recoger todas las armas y municiones, y abandonar el puesto con el objeto de unirse a los rebeldes y entregarles todo el armamento».

«Habiendo fracasado en su intento de llevar a cabo la primera parte del plan, los tres Guardias abandonaron el resto de sus maquinaciones y desertaron, llevándose consigo las armas y municiones que portaban, dirigiéndose hacia el cerro de Guambuco, al noroeste de Apalí, donde se unieron al grupo rebelde de Carlos Salgado en el campamento principal allí establecido».

Los tres Guardias Nacionales, convertidos en rebeldes del ejército de Sandino, participaron en diversos combates en los que lucharon agresivamente contra sus excamaradas de la Guardia Nacional, empleando de manera efectiva las armas automáticas que tan bien conocían, particularmente en el encuentro de Las Puertas, cerca de Apalí, Nueva Segovia, el 21 de abril de 1932, en el que tres oficiales norteamericanos y siete alistados de la Guardia Nacional murieron en combate. También combatieron durante los encuentros del cerro de Guambuco el 23 y 26 de abril de 1932.

30 de junio de 1932: Muerte del Subteniente Schmierer en San Isidro, Matagalpa

San Isidro es un municipio del departamento de Matagalpa. La creación de este municipio fue por decreto del entonces presidente conservador Tomás Martínez el 1 de abril de 1862.

En la lista de oficiales nicaragüenses graduados en la Academia Militar Trumble de la Guardia Nacional, solamente aparecen dos graduados con el apellido González: Roberto G. González y Humberto Rito González, quienes obtuvieron su grado de Tenientes G.N. en el tercer curso que finalizó con la ceremonia de graduación el 7 de abril de 1932, realizada poco menos de tres meses antes de la sublevación del Teniente González en San Isidro, Matagalpa.

Sin embargo, es seguro que se trata del Teniente Roberto G. González, G.N., porque el nombre del Teniente Humberto Rito González continuó siendo conocido en la Guardia Nacional por muchos años.

A la 1:00 de la madrugada del 30 de junio de 1932, en la guarnición de San Isidro, se produjo la única sublevación en que participó un oficial nicaragüense graduado en la Academia de la Guardia Nacional de Nicaragua, también conocida como Academia Trumble o Academia Momotombo. Fue la única sublevación de un oficial nicaragüense que dio muerte al Subteniente Edward H. Schmierer, G.N., sargento de la infantería de marina norteamericana.

El informe oficial norteamericano expone que González iba a ser transferido al día siguiente a Matagalpa y que este hecho pudo haber sido el motivo de su queja contra el Teniente Schmierer, creyendo que el traslado había sido ordenado por él, cuando en realidad era una medida rutinaria del comandante departamental.

Sin embargo, el informe presenta contradicciones, ya que resulta poco lógico que González se molestara por ser transferido de un pequeño poblado a la ciudad de Matagalpa. Además, se señala que tenía asignaciones que le favorecerían en el futuro, especialmente ante la eventual salida de los militares norteamericanos de Nicaragua.

El informe también afirma que el motín fue planeado con antelación y que cuatro alistados participaron, aunque posteriormente menciona cinco. Describe que González disparó contra Schmierer mientras este despertaba, matándolo en su cama.

Posteriormente, los amotinados saquearon el lugar, tomaron armas y huyeron hacia el noroeste. Aunque varios fueron capturados o se entregaron posteriormente en Managua, González logró escapar, sin que se conozca su destino final.

El informe oficial deja varias dudas sin resolver, incluyendo detalles imposibles de verificar y contradicciones internas que ponen en cuestionamiento su veracidad.

Estos hechos reflejan tensiones dentro de la Guardia Nacional durante la presencia militar estadounidense en Nicaragua, evidenciando conflictos entre mandos y soldados.

No todos los U.S. Marines abandonaron Nicaragua en enero de 1933; algunos decidieron quedarse, formaron familias con nicaragüenses y dieron origen a apellidos que aún perduran en regiones como Matagalpa, Jinotega, Nueva Segovia y la Costa Caribe.

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