Los Miles de Millares del Éxodo lo Comprueban

En los Estados Unidos de Norteamérica la mayoría de los inmigrantes del éxodo nicaragüenses, ─personas y familias a los que les robaron todo y los dejaron en la calle, hace ya más de cuarenta y tantos años que nos desterraron y negaron la nacionalidad, en una hecatombe de éxodo sin precedente mundial─, nunca, nunca regresarán a su tierra natal.
La tierra de Rubén Darío. Una enorme mayoría yace en esta bendita tierra de acogida.
Y no es que el fervor patriota de los sobrevivientes lo hayamos perdido. No. Esos mismos que ahora lloran y suplican que los regresen en avión a Nicaragua y los otros que conspiran desde que vinieron, son los que como dice el dicho chontaleño: –«Tanto peca el que mata a la vaca como el que le amarra la pata» y no sólo se apoderaron del pernil, el pellejo, el hígado y sobre todo del corazón de un amigo o familiar, sino que inventaron y prosiguieron el despojo económico y moral de los nicaragüenses trabajadores con el reparto indiscriminado, en «bacanal y piñata», de los bienes ajenos usurpados.

Al contrario, los del éxodo asumieron con honor y valentía el destino de odio que marcó a todos aquellos que ahora, en el exilio, están llorando, gimiendo y suplicando a personas y países extranjeros por haberse vendido por treinta monedas. ¡Sean hombres! ¡Sean Mujeres!
Nosotros como hombres y mujeres valientes defendimos a nuestras familias y convertimos el odio de Uds., en trabajo, sacrificio y amor familiar, así logramos triunfar a pesar de que por todos estos años ustedes, siguieron usando en Nicaragua y para el exterior, de los asesinos de Pedro Joaquín, ─la cantaleta de que los Somoza fueron los malos y así estigmatizarnos y negárnosla durante todos estos años de poder las posibilidades de retornar─. «Mírense en el espejo, hijos de … (a lo nicaragüense que eso no se nos va a quitar hasta la sepultura)».
Los únicos que se han quedado en la tierra que los vio nacer son los sacrificados sin juicio y asesinados a mansalva por vengativos parricidas.
Todos los sandinistas renegados, los seudo sandinista, los arrimados, los de corbatín, soplones, sapos, vende amigos y traidores, (y hay muchos que todavía están allá) están afligidos y aterrados, porque, ─en dado caso que este país busque una salida diplomática a la situación nicaragüense para proteger la economía de los que están allá.─ Los llorones, ellos, todos ellos, no estarán, como pensaron desde que vinieron al exilio, en regresar a «quítate tú, para ponerme yo», no, ya no es posible, comprendemos su desconcierto porque desde que se corrieron están sólo recibiendo ayuda del welfare y de otras fuentes mafiosas y porque nunca, nunca, como es su naturaleza perezosa y chupa tinta, han trabajado. ¡Qué horror!
La moraleja es simbólica: La definición de político es hacer siempre lo mismo y publicitar resultados diferentes. ¡Imposible, ya los conocemos!
Aldo A. Guerra Duarte
A los siete días del mes de agosto de 2026
Anthem, Arizona, USA.

